Ambiente laboral tóxico Ambiente laboral tóxico

Ambiente laboral tóxico: ¿Cómo evitarlo?

Ambiente laboral tóxico

¿Qué es el ambiente de trabajo tóxico?

Un ambiente laboral tóxico es aquel donde hay líderes autoritarios, irrespetuosos, que no se comunican asertivamente, no saben regular sus emociones y que continuamente amenazan e infunden miedo.

También puedes reconocer la toxicidad de un lugar de trabajo porque no hay sentido de pertenencia; las personas están desmotivadas y se quejan constantemente. Hay conflicto destructivo, problemas de comunicación, relaciones disfuncionales, altos niveles de estrés, burnout, rotación y ausentismo, y en general, mala actitud dentro de los equipos.

Si tu organización practica una cultura tóxica, el trabajo, las personas y el entorno pueden causar niveles de estrés poco saludables que pueden afectar también a la vida privada.

 

Señales de un ambiente laboral tóxico.

Cuando una empresa tiene un ambiente de trabajo tóxico, lo más probable es que experimente niveles de productividad más bajos. Lo cual dificulta fidelizar a los empleados durante un período de tiempo significativo y atraer a los mejores talentos. Una cultura tóxica pueda frenar el éxito de tu organización, así que tienes que prestar atención a las señales.

Los chismes y la intimidación se consideran normales: Es típico que se formen grupos en las empresas, ya que pasan 7-8 horas juntos. Sin embargo, existe el peligro de que esos grupos de amigos acaben normalizando los chismes  y la intimidación, justificándolo como una simple «broma».

La toma de decisiones siempre se produce de arriba hacia abajo: El trabajo en equipo y la colaboración son dos partes importantes de un ambiente de trabajo saludable. Sin embargo, un enfoque de liderazgo de «hazlo como yo digo» puede ser una señal reveladora de que se ha desarrollado una cultura de trabajo tóxica.

Cuando la comunicación o la toma de decisiones se vuelve unilateral, puede obstaculizar la creatividad y alentará la desconexión y la desmotivación.

Prácticas laborales despiadadas: Este es quizás uno de los peores entornos para trabajar. Y, uno de los más dañinos. Si bien un grado de competencia saludable dentro de una empresa puede ser beneficioso. Una mentalidad de «éxito a cualquier precio» puede ser increíblemente perjudicial, tanto para la empresa, como para el bienestar de su gente.

Absentismo excesivo: Las culturas corporativas erróneas y los entornos de trabajo tóxicos pueden destruir cualquier sentimiento de pertenencia de un empleado hacia su empresa. Y, cuando alguien no siente una conexión con su trabajo o está continuamente estresado o insatisfecho, es más probable que comience a considerar la ausencia no planificada como una forma de sobrellevar la situación.

Tasa de rotación elevada: Si bien es normal cierto grado de rotación, si hay algo mal dentro de la empresa, este índice puede incrementar exponencialmente. Independientemente de lo bueno que sea el sueldo, los beneficios sociales o la reputación de la empresa, los empleados no se van a quedar si el ambiente de trabajo es tóxico.

El trabajo en equipo no existe: Los problemas se individualizan: “esto es cosa de fulanito” o “en nuestro departamento no nos ocupamos de este tema”. No se trabaja en grupo por el bien común de la empresa. Se tiende a ver únicamente paquetes de trabajo sin relaciones entre los mismos. No existe la ayuda mutua.

Cuando hay problemas se buscan culpables y no soluciones: Cuando el equipo se enfrenta a un problema se tiende a mirar en el retrovisor y buscar las causas del problema y ante todo, al responsable del mismo. Sí se dedica a buscar culpables, nadie querrá tomar la responsabilidad por el miedo a equivocarse. Esto sobrecarga a las pocas personas que asumen la responsabilidad.

No existe plan de desarrollo: Los gerentes no se preocupan del desarrollo profesional de sus trabajadores e intentan que continúen haciendo lo mismo todo el tiempo sin aprender nuevas herramientas o formarse en otras disciplinas. La falta de un plan de desarrollo desmotiva a los mejores trabajadores y les acabará alejando del departamento.

No hay claridad en funciones y objetivos: Es importante que todo el equipo entienda las funciones y responsabilidades del equipo, así como los objetivos de la empresa, el departamento y el proyecto en que trabajan. Si tienen bien definida su función dentro de la empresa, se sumarán al crecimiento de la misma.

 

 

 

5 puntos para detectar un ambiente tóxico en el trabajo.

La toxicidad de un ambiente laboral puede ser tan sutil que a veces pase desapercibida. No obstante, es importante que aprendamos a detectar algunos signos que, sostenidos en el tiempo, pueden estar indicando la existencia de un ambiente laboral tóxico.

1. Desconfianza: Se manifiesta en forma de competitividad agresiva, “pisotones”, antipatía, falta de cooperación o ausencia de compañerismo, envidia y agravios comparativos.

2. Agresividad: No es necesario llegar a los golpes para que las interacciones resulten agresivas. Malos modos, conductas anuladoras o pasivo-agresivas, rudeza, mobbing o acoso laboral también caracterizan un ambiente laboral tóxico.

3. Tensión: Todos tenemos un mal día o un encontronazo de vez en cuando con un compañero, pero cuando los silencios incómodos, los tonos secos y graves y las expresiones faciales y corporales cerradas se convierten en la comunicación habitual es que algo ocurre.

4. Desorden: No es tanto que haya trastos por en medio sino poca claridad en las metodologías y procesos, incoherencias, ausencia de espacios de coordinación y poca vigencia de los acuerdos alcanzados. Trabajar en caos permanente complica mucho el día a día laboral.

5. Abusos: Se producen cuando la carga de trabajo es excesiva para los plazos que se plantean, el trabajador no cuenta con los medios necesarios y se fuerzan los límites de la relación laboral de manera reiterada más allá de lo que es asumible para el bienestar del empleado.

 

Cómo lidiar con un ambiente de trabajo tóxico

Las personas cada vez son más conscientes de la importancia de construir ambientes laborales sanos y productivos. Sin embargo, todavía hay mucho camino por recorrer y aunque estamos evolucionando, aún existen muchas organizaciones en las que se mantienen culturas tóxicas que dañan el ambiente laboral y afectan la motivación, el desempeño y la salud de sus trabajadores. Algunas recomendaciones son:

1. Establece límites sanos y realiza actividades desintoxicantes: No caigas en chismes y evita involucrarte en conversaciones donde las personas se limitan a criticar y quejarse. Trata de rodearte y compartir con compañeros de trabajo positivos. Sí tienes un jefe o compañeros de equipo con un comportamiento tóxico, pon límites, di no y manifiesta lo que está sucediendo hablando con la autoridad correspondiente.

Es importante que dejes el trabajo en la oficina, no te lo lleves a casa. Desconéctate y no estés todo el tiempo pensando o hablando sobre el trabajo.

2. Actúa sobre lo que puedes cambiar y suelta lo que no puedes controlar: Puedes cambiar tu actitud hacia lo que sucede en tu lugar de trabajo. Elegir ver la situación como una oportunidad de crecimiento, o construir tu plan de salida. También puedes elegir cómo actuar frente a lo que sucede y decidir hasta donde te involucras.

Sin embargo, también es sabio reconocer que hay cosas que no están bajo tu control. No puedes controlar la forma en que los demás reaccionan, ni su comportamiento. Se debe identificar que está bajo nuestro control y soltar lo que está más allá de él.

3. Se fiel a tu propósito y valores: Tener claro nuestro propósito de vida y valores es una de las mayores fuentes de motivación. Si estás en un ambiente de trabajo tóxico, piensa cómo a través de tus acciones puedes honrar tu propósito y ser coherente con tus valores. Por ejemplo, si tu propósito en la vida está relacionado con ayudar a otros, piensa cómo puedes apoyar a tu equipo de trabajo. Si uno de tus valores es el amor, permite que tu comunicación y comportamiento sean guiados por este valor.

 

 

 

Aprende a prevenir un ambiente laboral tóxico

Aunque es muy difícil identificar y entender las razones que generan un entorno laboral tóxico, muchos estudios concluyen que su origen parece estar en la falta de motivación y frustración de uno o varios trabajadores, lo que tarde o temprano se acaba extendiendo en el departamento y la empresa.

El rendimiento laboral es una de las partes más importante que toda empresa debe evaluar en sus empleados. Identificar cual es el punto de conflicto en todo ambiente de trabajo nos impulsará a poder controlar nuestras emociones y mantenernos motivados a incrementar nuestras actividades y superar nuestros límites.

Un ambiente tóxico puede acabar destruyendo la empresa puesto que los buenos trabajadores acaban reduciendo enormemente su motivación y productividad o simplemente abandonan la empresa frustrados por el ambiente negativo.

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